Nosotros: la historia y filosofía de Maravryan
NUESTRA HISTORIA
Tener un sheltie, fue mi sueño y ese fue el desencadenante de todo lo que ahora estaís leyendo.
Amante de todo tipo de animales, más sobretodo de nuestros mejores amigos de cuatro patas, mi primera shetland llegó a mi vida tras años de estudiar la raza y, poco a poco, en el día a día, dejó de ser simplemente una raza que admirabamos en mi familia para convertirse en una parte esencial de nuestro día a día. Me enamoré de ellos, de mi primera Sheltie: Nala. Me enamoré de su inteligencia, su sensibilidad, su elegancia y finalmente, esa manera tan especial de crear un vínculo con las personas hicieron que descubriéramos que detrás de su belleza había algo todavía más importante: un compañero capaz de conectar profundamente con nosotros. Y fue precisamente ese vínculo el que hizo que nos enamoráramos del Sheltie.
Maravryan Shelties nació de un sueño, pero, sobre todo, nació del amor por una raza que desde hace años forma parte de nuestra vida. No nació con la intención de convertirnos simplemente en un criadero familiar de Shetland Sheepdog, con camadas puntuales en España. Nació de la ilusión de construir, poco a poco y con paciencia, un proyecto alrededor de una raza que nos había conquistado mucho antes de imaginar todo lo que llegaría después.
Porque para nosotros, el Sheltie nunca ha sido simplemente una raza.
Es una forma de compartir la vida.
Y cuanto más hemos conocido a nuestros Shelties, más hemos querido aprender sobre ellos y más hemos sentido la responsabilidad de hacer las cosas bien. Por eso queremos que cada cachorro que llegue al mundo bajo nuestro nombre sea fruto de una decisión meditada, de unos cuidados responsables y, sobre todo, de mucho amor y respeto por la raza.
Ese es el camino que hemos elegido para Maravryan.
Un camino que seguimos construyendo generación tras generación, aprendiendo de nuestros perros, disfrutando de cada etapa y manteniendo intacta la ilusión que dio origen a este sueño.




Yo, junto a Nala en su BOB en Croacia del año 2022. Abajo: La madre de Nala "Dasha"
Nuestra filosofía
En Maravryan entendemos la cría del Shetland Sheepdog como un compromiso a largo plazo con la raza, con nuestros perros y, sobre todo, con cada cachorro que nace bajo nuestro nombre.
No buscamos criar muchos cachorros, sino criar bien. Cada camada nace fruto de una planificación meditada, en la que valoramos la salud, el carácter, la estructura, el temperamento y la calidad de vida que queremos ofrecer a las futuras generaciones de Shelties.
Para nosotros, criar no consiste únicamente en seleccionar dos ejemplares y esperar una camada. Es conocer profundamente a nuestros perros, estudiar sus líneas, valorar sus virtudes y ser conscientes también de aquello que debemos mejorar. Es mirar más allá del presente y pensar en el futuro de la raza. Por eso, en Maravryan cada camada tiene un propósito.
CRÍA RESPONSABLE
Nuestra forma de entender la cría parte de una idea fundamental: el bienestar de nuestros perros está por encima de cualquier camada. No criamos de manera continua ni por demanda; esperamos el momento adecuado y buscamos combinaciones equilibradas que encajen con nuestros objetivos de cría.
Cada decisión tiene en cuenta a los progenitores, a los futuros cachorros y a las familias que compartirán su vida con ellos. Creemos que una cría responsable requiere tiempo, dedicación y, sobre todo, saber esperar cuando es necesario.


SELECCIÓN, CARÁCTER Y SALUD
En Maravryan Shelties creemos que criar va mucho más allá de la belleza, por eso mismo, damos también una importancia esencial al carácter, a la salud y al temperamento de nuestros pastores de shetland. Buscamos Shelties equilibrados, sensibles, inteligentes, sanos y capaces de crear vínculos estrechos con las personas, observando su comportamiento y capacidad de adaptación.
Antes de planificar una camada estudiamos a los progenitores y toda esta esta información que recabamos, nos ayuda a tomar decisiones responsables y a trabajar por generaciones de Shelties sanos, equilibrados y preparados para disfrutar de una vida plena junto a sus familias ya sea para deporte canino, terapia, compañia o show.
CADA CACHORRO ES ÚNICO
Cuando nace una camada, el trabajo no termina. En realidad, es cuando comienza una de las etapas más importantes. Los primeros días y semanas son fundamentales para el desarrollo de un cachorro. Por eso observamos a cada uno de forma individual, respetando sus ritmos y necesidades y ofreciéndoles un entorno seguro, tranquilo y estimulante.
Cada cachorro tiene su propia personalidad y a medida que crecen, observamos su carácter, su relación con las personas, su curiosidad y capacidad de adaptación. Nuestro papel llegados a este punto es muy importante: Queremos conocerlos bien para poder acompañar a cada familia en la elección del cachorro que mejor encaje con su estilo de vida.
LA SOCIALIZACIÓN
Creemos que un cachorro, sea de la raza que sea, necesita experiencias adecuadas que le ayuden a descubrir el mundo de una manera positiva.
Por eso nuestros cachorros crecen en un entorno familiar y participan progresivamente en diferentes experiencias adaptadas a su edad. El contacto con las personas, los diferentes sonidos, superficies, rutinas y pequeñas novedades forman parte de su desarrollo desde sus primeros días.
No buscamos sobreestimularlos ni convertir sus primeras semanas en una sucesión de experiencias, lo que sí buscamos es proporcionarles estímulos adecuados, progresivos y positivos para ayudarlos en su desarrollo pleno como futuros miembros de sus familias,
Dicho de otra forma, nuestro objetivo es que cada cachorro pueda comenzar su nueva vida con una buena base emocional y con confianza para seguir aprendiendo junto a su familia.
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